Mención honorífica para el Ministerio de Educación por el proyecto:

“Escuela Urbana Sustentable, el nuevo modelo para el Siglo XXI”

En el marco de IX Bienal Internacional de Arquitectura 2008, organizado por el Colegio de Arquitectos de Costa Rica, dentro del concurso de proyectos, con la participación de 140 proyectos, en la categoría de proyectos todavía no construidos, el proyecto denominado “Escuela Urbana Sustentable”, promovido por el Ministerio de Educación y elaborado por los Arquitectos Luis Aguilar Vargas e Ibo Bonilla Oconitrillo, obtuvo la Mención Honorífica, como el proyecto más destacado.

Cabe resaltar que tan importante galardón fue otorgado por un jurado del más alto nivel internacional, incluyendo al Arq. Carlos Ott, considerado uno de los diez arquitectos más destacados del mundo actual, así como por el Arq, Iván Cervantes, presidente de la Federación de Colegios de Arquitectos de México.

El reconocimiento fue dado por la coherencia y creatividad con que se aplicaron los conceptos de Arquitectura Ecológica y Construcción Sostenible a un innovador modelo adaptable a las diferentes comunidades, con una propuesta cuyo eje central es que cada edificio y su uso, promuevan por vivencia y demostración, de conductas de sostenibilidad y responsabilidad ambiental, basadas en el ahorro como valor social.

Se ponderó la incorporación en  la propuesta de iniciativas para  la clarificación de la identidad local y la objetivación de los valores más preciados por la comunidad donde se ubica cada escuela, así como el importante impacto social y urbano de su implantación.

¿Qué es la Bienal de Arquitectura?

Es el evento de Arquitectura de mayor relevancia en Costa Rica y se celebra en los años pares. En el 2008 se celebró del 20 al 24 de mayo, y su tema fue: “Retos y desafíos del Siglo XXI”

Trata temas relacionados por reconocidos expertos internacionales, los cuales a su vez conforman los jurados para los concursos de proyectos profesionales y estudiantiles. Se complementa con  exposiciones de proyectos, talleres, seminarios e incluso una reunión de representantes de los Colegios de Arquitectos de Centroamérica, México y Panamá.

¿Quién es el Propietario del proyecto?

El proyecto es propiedad del Ministerio de Educación, promovido por PROMECE (Programa de Mejoramiento de la Calidad de la Educación), que es el organismo encargado de canalizar los fondos nacionales e internacionales para la infraestructura educativa.

Este proyecto se hizo mediante convenio con el Banco Internacional de reconstrucción y Fomento, con el objetivo de ampliar la capacidad y la calidad de las escuelas, mediante un nuevo enfoque, donde los edificios sean herramientas para la educación de la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental, así como que actúen como efecto demostrativo para la comunidad.

 

 

Escuela Urbana Sustentable, el nuevo modelo para el siglo XXI

FICHA TÉCNICA:

                      

 AUTORES:                           Arq. Ibo Bonilla Oconitrillo y Arq. Luis Aguilar Vargas

PROPIETARIO:                     Ministerio de Educación Pública de Costa Rica

COLABORADORES:            Ing. César Guidi: Ingeniería Estructural

Ing. Braulio Bonilla: Ingeniería Electromecánica

Arq. Mario Víquez: Arquitectura

ÁREA Y No. DE PISOS:        Variables según condiciones específicas                             

 

CONCEPTO: La propuesta es un diseño genérico que consiste en un menú de opciones modulares, de las cuales se escogen las que se adapten a las condiciones ambientales, académicas y comunales, así como a las dimensiones del terreno y sus relaciones urbanas específicas. Su objetivo es sustituir la idea de aulas como contenedores de alumnos por una arquitectura usada como herramienta, para la educación por vivencia y demostración de la responsabilidad ambiental y la sostenibilidad, como valores sociales. El proyecto es una demostración de desarrollo sostenible desde  su planeación, construcción, utilización, reutilización hasta su desecho. Su obra se plantea para cumplir con los preceptos de la “construcción verde”.

 

DESCRIPCIÓN: En la mayoría de los casos, se sustituirán las aulas prefabricadas de un piso, por edificios de 3, 4 y 5 pisos, liberando casi la totalidad del terreno y las azoteas como área de juego, recreativa y cultural, para optimizar el terreno disponible. Las divisiones internas, espacios y mobiliario son modulares, fabricadas con paneles de reciclaje, por lo tanto no sólo reducen el desperdicio inicial de obra, sino que se readaptan a nuevas necesidades ante cambios del perfil poblacional.

 

Para las azoteas se proveen, paneles móviles y lonas para divisiones del espacio, como techos temporales para invernaderos, viveros, exposiciones, etc., con el objetivo aprovechar el área construida y educar en el uso y administración del espacio tridimensional. La malla cerramiento de la azotea  no sólo sirve para seguridad, sino que actúa como soporte para un techo de enredaderas naturales, que amortiguan la absorción del calor solar, además de contribuir a la fijación de carbono e presentar un horizonte urbano con vegetación, que se observa como proyección de las áreas verdes y conexión con las montañas, suavizando el perfil urbano.

 

La confortabilidad y sanidad ambiental se resuelve mediante controles bioclimáticos y se enfatiza en soluciones de ahorro de energía y agua, por ejemplo, paneles fotovoltaicos y de calentamiento de agua, agua de lluvia para inodoros y otros usos, tratamiento natural de efluentes, recuperación de fosfatos, etc..

Se incorporan extras como basureros para clasificar todos los desechos y los implementos para hacer abono orgánico, con el cual se cultivan plantas comestibles, medicinales, aromáticas y decorativas en la huerta escolar y en una jardinera ubicada a lo largo de toda la ventana de cada aula. Los alumnos crecerán observando día a día, el cultivo, desarrollo y cosecha de vegetales útiles, para re aprender a vivir con la naturaleza, el autoabastecimiento y el ahorro como valor social. Esto permite hacer una sana competencia por resultados entre aulas y aún entre escuelas o distritos escolares. Los supervisores pueden agregar a sus evaluaciones, una por la eficacia del uso y mantenimiento de las instalaciones.

La identidad y los valores comunales, se canalizan a través de un mural ya previsto en la entrada de cada edificio. Su diseño es el resultado de un análisis hecho entre padres de familia, alumnos y docentes, para determinar que consideran que los identifica y cuáles son sus valores más preciados como comunidad. Su construcción se plantea hacerlo principalmente con los residuos de cerámica y azulejo. El objetivo es que cada día, el mural les recuerde a todos su identidad y sus valores, además de ser un ejemplo vivo para la comunidad.